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Mostrando entradas de octubre, 2013

Y aún dicen que el pescado es caro

La mina y la minería del carbón, las energías limpias (si es que existen), y las contaminantes, las alternativas, las renovables, los molinos de viento y la burbuja eólica, la tasa de compensación y el recibo de la luz, la reconversión, los reconvertidos, los jubilados y los prejubilados, al que no le falta un dedo porque le faltan dos, el que no ha perdido porque ha dejado de ganar, el patrón y el sindicato, la camisa roja y santa Bárbara bendita, el abuelo de Víctor Manuel sentado en el quicio de la puerta y el nieto del abuelo de Vitor emigrado a Polonia, el capataz y el picador, el vagonero y los oficios de la mina que se resumen en tres: entrar, salir y respirar, fe, esperanza y caridad, Huesca Zaragoza y Teruel, León, Avilés y Sama de Langreo, y la silicosis y el ya te veré, la mugre aceitosa pegada a la piel y el lavavajillas para ducharse después de la mina, y el cura en los santos óleos y la viuda en el entierro. Al final, todas las piezas a la misma caja.

Sin censo no hay derechos

Con prisas porque levantarse tarde tiene sus inconvenientes, me dirijo al ayuntamiento de Castelldefels para presentar en el registro una reclamación que, ingenuo de mí, creía que iba a ser tramitada por la Oficina Municipal de Información al Consumidor. Mas he aquí que surge el inconveniente: si no estoy censado en este municipio, ya puedo olvidarme del asunto. Es el principio de derecho romano solve et repete, pero en sofisticado: o te vuelves catalán o esfúmate, majo. Yo, claro, he intentado convencer a la funcionaria encargada de atenderme de que, para empezar, me apetece seguir siendo oficialmente gallego; y otra complicación no pequeña: está la política catalana muy liada, muy delicada, y llevo aquí poco tiempo, no conozco bien y podría meter la pata con mucha facilidad a la hora de las urnas, por ejemplo.

Rubí, provincia de León

Habíamos preparado y teníamos mucha ilusión por este amable encuentro con José Antonio Llamas y Ana, en Rubí, un lugar desmedido en pleno Vallés industrial y en cuyas afueras, convenientemente alejados del mundanal ruido, José Antono y Ana comparten ahora sus vidas. Hemos charlado de lo divinamente humano y lo humamente divino. Se me hace raro encontrarme con Toño Llamas en esta Cataluña industrial donde ahora habita. Siempre hemos compartido horas de cháchara y amistad en paisajes más dulces a la vista y, para los dos, sospecho, más acogedores: Cármenes siempre, alguna librería de León en ocasiones. Sin embargo, hoy el día estaba por el sector secundario. Ana, amabilísima, ha ejercido a la perfección de guía en estos ámbitos un poco fragorosos. Hasta hacernos sentir en casa.

Adiós a twitter

Independizarse de twitter es más sencillo que salir de la droga, de la iglesia católica o de Movistar. Es la única ventaja que he encontrado en esa red social después de dos años como usuario (poco activo, tengo que reconocerlo). Teóricamente sirve para ponerse en contacto con personas afines y compartir informaciones y opiniones con muchos otros internautas. En la práctica, como tantos sitios de la red, sirve para que la gente, cobijada en el anonimato en su inmensa mayoría, saquen al troll que llevan dentro y pierdan el tiempo y la decencia en rebuznos de 14o caracteres, abismados en una parodia cruel de su supuesta condición humana. Twitter no sirve para discutir siquiera, sólo para odiar. La policía del pensamiento, ya de por sí repulsiva, se convierte en chusma paramilitar. En cada rincón de esas mazmorras hay un vómito de rabia, una arenga homicida, una amenaza estúpida. Twitter es el lugar perfecto para escribir "Cifuentes, jódete", o "Salgado, jódete", y q…

La red social de carne y hueso

Telefonea el editor y sin embargo mi amigo Javier Ruiz Portella, demasiado temprano para un domingo con cambio de hora y ritmo (tan temprano como que los tonos del teléfono han servido para poner fondo musical a mis sueños matutinos que se creían de juerga por la madrugada). Devuelvo la llamada un par de horas más tarde. Me deja sin bostezos el entusiasmo de Javier. Según él, mis amigos de León son "la hostia". En pocas semanas ha tenido multitud de noticias, justo desde León, sobre la novela El escritor que mató a Hitler, casualmente escrita por él y publicada en Áltera; una novela que yo le recomendé enviase a algunos autores de por aquellos entornos. De mi parte. La respuesta ha sido inmediata y acogedora, lo cual parece conmoverle. "Es que por allí son así", le digo. Creo que me cree.

Top 10: hasta los huevos.

Alguna vez, a algún gurú de esos expertos en comunicación, redes sociales, entorno 2.0 y sitios parecidos, se le ocurrió incluir en sus recetarios un consejo muy útil para captar audiencia (visitas, tráfico, posicionamiento SEO, clics en los banners de publicidad, ya saben: chamarileo internáutico); siendo que fue tal consejo del tenor casi literal siguiente: "Presentar las entradas y post con un titular lo más llamativo posible, como por ejemplo, Las diez mejores ciudades para visitar en semana santa, o Los diez escritores más influyentes de la literatura norteamericana. Ese día, a esa hora más o menos, cientos y muchos miles de listillos con tarifa plana tomaron el ejemplo por ley y se esmeraron en elaborar los TOP 10 más variados, imaginativos, insólitos. Como dicen en Granada y parte de Málaga: "Por cojones", todo lo que llevase como presentación "Los diez... " (Exceptuando los diez mandamientos, ya muy vistos), debía de ser un éxito de audiencia. Y se ap…

Bernhard y los porteros de la finca

Se lío en uno de esos blogs "de culto" que florecen como setas tipo phallus impúdicus en internet. Se lió porque nuestro premio Príncipe de Asturias de las Letras (y escribo "nuestro" porque me da la gana), Antonio Muñoz Molina, reconoció en pasadas fechas que nunca había leído a Thomas Bernhard y que el descubrimiento de este autor (tan fundamental por otra parte para entender algunos golazos de la literatura contemporánea), había significado para él (me refiero a AMM), eso mismo: un grandísimo descubrimiento.

Pecados capitales

Levantarse a las 12'30, bostezar largo y tendido (porque tendido sigo en el lecho), escuchar el rompiente de las olas en una mañana de sol y silencio en esta parte del mundo, ya abandonada por veraneantes y turistas aunque tenaz en el clima veraniego; recorrer descalzo el pequeño apartamento, tomar un zumo, derrumbarse en el sofá, perder media hora consultando el correo electrónico en el iPhone, las noticias de la una; bajar a la playa con el perro, pasear muy despacio (la índole bulldog de Odie ayuda en la demora), contemplar un rato el gran azul que hoy está de un azul como rampante, combado revoltoso bajo el sol que le acaricia la barriga; volver a casa más despacio todavía, despertarla...
-¿Qué hora es?
-Las dos menos cuarto.
-¡Dios mío! Esto tiene que ser pecado.
Pereza concretamente. Pecado mortal. Y contra pereza, ya se sabe: diligencia.
Esta tarde me embucho La diligencia de John Ford, penitenciado del todo.


Un poco de distribución

Algunos amigos se han interesado en puntos de venta concretos de "Almirante en Tierra Firme". Os dejo un par de enlaces con algunos de ellos (no todos). No figuran las grandes superficies ni las librerías consideradas también grandes superficies. Algo es algo:

http://www.todostuslibros.com/libros/almirante-en-tierra-firme_978-84-941458-2-7

http://www.librerias-picasso.com/libro/almirante-en-tierra-firme_547204

http://www.imosver.com/es/libro/almirante-en-tierra-firme_0010023099

http://www.noparesdeleer.com/libro/almirante-en-tierra-firme/9788494145827


Tel Aviv

Me cuentan (y quien me lo cuenta sabe lo que cuenta), que al aterrizar un avión en el aeropuerto de Tel Aviv, nada más abrirse la puerta para el desembarque y antes de cumplirse cualquier otro protocolo, se presenta un policía y pregunta al jefe de cabina de pasajeros si ha habido algún incidente durante el vuelo, si los viajeros han observado buena conducta y si hay alguna queja concreta respecto a alguno de ellos. Uno imagina el mismo procedimiento, idéntica escena en España, donde la Guardia Civil tiene encomendada la vigilancia de aeropuertos, y le entra desazón; una expectativa como de película de José Luis Cuerda.
El mundo es raro o nosotros somos raros.

Libros caros, baratos y gratis

Triste como el lunes de un parado llega el artículo (de lunes) en El País sobre los desastrosos números de la industria editorial española. Hemos retrocedido una década en todo, por lo visto. Y encima la piratería en internet amenaza seriamente al sector. Claro que si hemos retrocedido, será porque alguna vez avanzamos, cosa que no tengo yo muy clara. Los lectores de libros, en su inmensa mayoría, siempre los compraron a regañadientes, por mantener una afición malgré lui que les resultaba cara, de eso se quejaban y se quejan: "los libros son caros".

Personajes, novela, historia...

En el tren, camino de la estación de Sants, conversaba con Jorge Navarro sobre las posibilidades literarias y como personaje novelesco del dictador Miguel Primo de Rivera. La burguesía barcelonesa celebraba su gracejo andaluz y se estiraba para llegar a la altura de su señorío jerezano. Lo animaron a acabar con el caos social y el pistolerismo anarquista (y patronal, aunque a esa parte del argumento no harían mucha mención), con la misma contundencia que lo proclamó vencedor en Alhucemas; y sobre todo: equilibrar el balance de lucros entre los terratenientes extremeños y andaluces y los hacendosos catalanes. En suma: poner orden y un poco de equidad en una España rota cuyo jefe de Estado era un pornógrafo pasmado ante el oleaje de la historia.

El siglo de las luces, el tiempo de la aventura

El XVIII español tiene mala prensa, sobre todo en España. Desde mis primeros manuales escolares de historia hasta la facultad de letras, el XVIII era un siglo de "decadencia", en el transcurso del cual España perdió inmensas posesiones en Europa y América, nuestra economía entró en barrena (supongo que no tanto como ahora, pero más o menos), nuestra vida cultural se empobreció y al final todo acabó en Trafalgar y la invasión napoleónica. Por todas partes nos dieron. Y menos mal que llegaron los ingleses a sacarnos las castañas del fuego, en Arapiles. Esa es la idea más extendida sobre un siglo desprestigiado y maltratado por el imaginario común.

Blas de Lezo en Hislibris

Que don Blas de Lezo y Olabarrieta haya sido un héroe olvidado no significa que muchos investigadores y escritores no se ocupasen de su biografía y de los hechos históricos en los que fue protagonista. El más espectacular y célebre de todos ellos fue sin duda la defensa de Cartagena de Indias, en 1741, ante la escuadra de Vernon y el poder naval del imperio británico. Pero no es la única ocasión en que la figura de Lezo se yergue impresionante (no encuentro otro adjetivado), con la "fuerza tranquila" de los héroes que simplemente se aplican en la observancia del deber. Y cumplen.

Navegando otra vez

No sé cuantos años, cuanto tiempo. Desde siempre, claro... Desde que recuerdo. Siempre hay una novela que escribir, una novela que publicar, una novela que sacar y presentar en sociedad. Dizzy Gillespie soñaba con música, siempre. Yo no compongo música ni tengo el genio de aquel maestro, pero no me ha quedado otro remedio que entenderlo. Hasta con palabras sueño, títulos de novelas que nunca escribiré, personajes sobre los que alguna vez reflexioné y quizás he intentado animar en alguna historia, episodios inéditos, argumentos inverosímiles. A veces, el sueño se transforma en conato de pesadilla: escribo una novela absurda, sin argumento, interminable, donde no sucede nada porque sucede todo. Es la única novela que podemos vivir, nuestra propia existencia, plagada de subtramas que no nos interesan, personajes molestos y situaciones sin el control de la ficción. Vivir no es una novela, por desgracia, aunque se parece demasiado a una mala novela. En el fondo, los escritores somos lo má…