Entradas

Mostrando entradas de noviembre, 2013

Un alto en el camino...

Imagen
Entre las amenidades con que Circe me entretiene, la dedicación a Blas de Lezo y la novela recién emprendida, este nauta va camino de convertirse en náufrago perpetuo. En previsión de accidentes laborales, vamos a declarar la hora del bocadillo por unas semanas.
Descanso obligatorio.

El año nuevo seguro que trae más oleaje y espumas que acaricien la quilla de esta nave.
Hasta entonces, saludos a todos.





Regreso a Howards End

Imagen
Si la película es una producción inglesa, el guión adaptado de la novela Regreso a Howards End de E.M. Forster, los actores protagonistas son Anthony Hopkins y Enma Thompson, el director James Ivory, la dirección artística, fotografía, ambientación, decorados y vestuario acordes a semejantes medios principales, y la secuencia se desarrolla en un amable, luminoso restaurante de la campiña, en la Inglaterra victoriana, y los diálogos fluyen con naturalidad e ingenio, caracterizados y netamente subrayados los personajes con la minucia de un gesto, el detalle de una sonrisa, la inflexión de una mirada... Entonces todo es perfecto. Tiene que ser perfecto.

Los nombres del mar

Imagen
Hoy estaba perezoso como limpio el cielo. Después de muchos días de tormenta, lluvias y vientos bravos de esos que tienen nombre castizo, de gallo Caravaggio en la taberna del puerto, llegó la tranquilidad arriba en los cielos y abajo donde los paseantes buscan el sol por las aceras. Los poetas han puesto muchos nombres al mar, todos imposibles; irrepetibles porque sólo faltaba que lo confundiesen a uno con un poeta, o con algún prosista con inclinación ("tentaciones") hacia la poesía.

Blas de Lezo, la historia y el folclore

Imagen
No escribí Almirante en Tierra Firme para aprovechar la inercia de una previsible bola de nieve que iba a formarse, como se está formando, en torno a la figura de Blas de Lezo y la batalla de Cartagena de Indias en 1741. Empecé a documentarme sobre el personaje hace dos años y mi intención era, fue y sigue siendo hacer literatura sobre un personaje apasionante y una época compleja y llena de sucesos destacables en nuestra historia. Y como quería hacer literatura y no otra cosa, encomendé la narración sobre los hechos del Almirante y la guerra contra el inglés a un individuo pintoresco (eso me pareció cuando lo conocí), antiguo contrabandista, redimido de su oficio y delitos por el indulto a los matuteros militarizados durante al cerco de Cartagena de Indias por la escuadra de Vernon.

Intelectuales, compromiso, responsabilidad…

Imagen
Recibo cada día el newsletter de Crónica Global, una publicación de tono moderado y contenidos bastante razonables que prácticamente se ha especializado en narrar de manera muy crítica pero en absoluto estridente “el proceso” catalán, ya saben: los ruidos y polémicas en torno a esa obsesión de algunas fuerzas nacionalistas por la independencia (anhelo muy legítimo y muy absurdo que, por el momento, sólo ha tenido una consecuencia desagradable: que cada día y a cualquier hora aparezca el careto de Mas en todos los informativos y televisiones “del Estado”).

Dichosos infelices e infelices desdichados

Imagen
Hay gente que es feliz porque carece del mínimo entendimiento y criterio y no digamos coraje para darse cuenta de que no es necesario pasarse la vida buscando argumentos que justifiquen su pretendida felicidad sino, más bien al contrario, intentando dar con uno solo que no la haga tan necesaria. Son felices porque no tienen luces para ser infelices. Y a la recíproca, hay personas que son muy infelices porque carecen del más rudimentario sentido de la proporción del mundo y están incapacitados psicológica, emocional e intelectualmente para resistir dignamente en el drama de la existencia. Para este subgénero, el pasado es una condena sin posibilidad de redención, el presente un acucio angustioso en espera de cualquier catástrofe y el futuro una incógnita tenebrosa, horripilante, donde puede conjeturarse todo mal y nada bueno ni medio bueno les aguarda.

Princesas y leñadores

Imagen
Llegaron las lluvias, como siempre. Desde hace bastantes años vivo en lugares donde, cuando llegan las lluvias, llegan de verdad. Hace una década, en el mismo Castelldefels donde ahora habitamos, Sonia y yo conocimos en cuarta línea de playa la célebre gota fría mediterránea, tan propia de estos lugares y otros que quedan a medio palmo en el mapa de España. Una noche el viento derribó el balcón de unos vecinos, la lluvia inundó todos los caminos de la Pineda y un rayo partió un árbol por la mitad. La mayor parte del enramado cayó a pocos metros del apartamento donde dormíamos.

La salida a un callejón sin salida

Imagen
Hace unos días, en una entrevista, me preguntaban por qué en unos tiempos como estos, desarraigados, despectivos hacia la tradición y bastante ignorantes de la historia, se escriben y leen tantas novelas históricas. La primera respuesta que se le ocurre a un escritor es que el pasado resulta mucho más sugerente y atractivo que una actualidad de encefalograma plano y tenazmente zafia en cuanto a sus gustos y modas. Aunque puede afinarse un poco más el diagnóstico para comprender esta recurrencia a la literatura de subgénero en la narrativa contemporánea, un fenómeno que en sí no entraña mayores ventajas y que, para desaliento de muchos, bellamente camufla el fracaso de la novela como género literario.

Todo lo que no hice ayer

Imagen
Comencé la jornada aconsejando a mi amigo Xosé Antonio López Silva que se tome la dedicación a su tesis como un descanso (merecido por cierto), tal cual aquella advertencia de los curas en el colegio: "Descansar no significa no hacer nada, sino cambiar de ocupación". Nunca lo creí, a qué disimulos, pero bueno: el que no se consuela es porque no quiere.

De modo que tras los consejos (soy bueno dando consejos, y mal ejemplo), decidí aplicármelos y emprender un memorable día de ocupaciones provechosas.

A Juan Ferreras le gusta tu foto

Imagen
Si publico una fotografía en una red social (facebook por ejemplo), y recibo una notificación que dice "A Juan Ferreras le gusta tu foto", me entra una desazón especial porque lo más seguro es que la foto no sea mía, más bien bajada de a saber qué sitio de internet; y aunque mía fuese, se trata de una captura a la buena de Dios con el iPhone, o sea, una cosa doméstica, para la familia y unos cuantos conocidos. Claro que Juan Ferreras (quien ha tenido la cortesía de agregarme como amigo en fb hace poco), sabe perfectamente que no es que yo sea aficionado a este arte, por lo menos; ni hablar; soy un señor con un teléfono que saca instantáneas de lo que le llama la atención. Lo más seguro es que la foto le parezca lo que es y, en realidad, le guste más o menos la historia que acompaña a la foto. Pero la notificación reza así exactamente: "le gusta tu foto". Esa es mi congoja. La misma que me entraría si publicase una novela y alguien me enviara un correo electrónico …

El cambio climático y los viejos del lugar

Imagen
Lo del calentamiento global va a ser verdad, por lo menos en esta parte del mundo donde ahora habito. El verano se prorroga en una especie de otoño sin eñe, letra que siempre le ha dado mala prensa, convirtiendo esta noble época transicional en motivo de burdas rimas y chanzas groseras. Como diría mi poliédrico amigo Antonio Enrique, ahora vivimos como gatos panza arriba en lo mejor del "sol del membrillo", una quinta estación que ni es verano ni es el auctus annus de los clásicos, aquella gente que tenía tiempo de observar si las estaciones venían cabales o por su cuenta y riesgo en cuanto a fríos y sofocos.

Como ríe el mundo

Imagen
Hay ocasiones en que una mujer ríe y con ella ríe el mundo, se aparece en un instante la piel de lo que existe y el fondo de las cosas que habitan en silencio donde ni los ojos ven ni el entendimiento llega, muestran un segundo de su alma transparente. Un alma que no es lóbrega, ni temible, aunque sepamos que en ella nacimos y en ella algún día moriremos, de vuelta donde nunca estuvimos aunque todos seamos titulares del mismo pasaporte para el mismo viaje.

La verdad de la ficción

Imagen
En el último año y medio he tenido la fortuna de publicar dos novelas: La hermandad de la nievey Almirante en Tierra Firme. También he tenido la satisfacción de que ambas obras hayan merecido sendos galardones literarios, los Premios Hislibris a la mejor novela y mejor autor de 2012 por La hermandad de la nieve y el Premio Hispania de novela histórica por Almirante en Tierra Firme. Todo lo cual, como es fácil suponer, me ha deparado días y momentos, recuerdos y experiencias muy gratos. Uno, a estas alturas, no aspira a la celebridad, el oropel y algunas otras bambalinas del mundo literario; pero se acogen con gusto estos reconocimientos que ponen en valor lo único que de verdad importa, lo único verdadero de la ficción novelística: el compromiso del autor con el arte de narrar y con su humilde aunque tenaz dedicación en la vida, que es la literatura.

Perro no come perro

Imagen
Que un oso y un perro se peleen es lógico. Que un oso y un perro se coman a un excursionista es algo desagradable pero posible y en alguna ocasión ha sucedido. Pero que un oso ataque a un amante de la soledad en plena naturaleza, el perro que acompaña al senderista ponga en fuga al plantígrado y, poco después, el ecológico viajero acabe comiéndose al perro, es algo bastante insólito. Le sucedió al pobre perro de un tal Marco Lavoie, viajero por las inmensidades del Canadá virgen y salvaje (qué frío). El hombre se quedó sin provisiones y no tuvo más remedio que zamparse al pastor alemán que lo había salvado del oso. O sea, que el bravo chucho, antes de hacer lo propio,  libró dos veces a su amo andarín de irse al otro barrio. Que su sepultura fuese el estómago de este náufrago tierra adentro no añade más épica (más bien al contrario), a la triste historia. Son cosas que pasan cuando la gente sale al campo, como solía decir don Jacinto Benavente, a tontas y a locas.

La gran depresión afgana

Imagen
Ayer mencionaba esos estudios que por lo general se realizan en universidades de donde Cristo dio las tres voces, o por revistas publicadas en Miraquienviene, en los cuales se demuestran datos llamativos sobre asuntos que luego dan de sí como materia informativa, es decir: carnaza para el sensacionalismo. Eso fue ayer. Hoy vuelvo a la lectura de uno de esos informes, el resultado de una investigación llevada a cabo en una universidad australiana, nada menos. Según dichas investigaciones, la depresión clínica es la segunda causa de incapacidad en el planeta, lo que contradice las estadísticas y criterios de la OMS, que sitúa a dicha enfermedad en el tercer lugar, no el segundo adjudicado por los tenaces australianos.

El mito español se derrumba

Imagen
Estas cosas siempre se justifican citando "un estudio de la universidad de... o de la revista vaya usted a saber...), de manera que no puedo escribir la frase que sigue sin advertir: vaya usted a saber; lo cierto es que un estudio de la prestigiosa revista Neurology (importante lo de prestigiosa), indica que los españoles dormimos poco y mal. Trasnochamos demasiado y encima nos levantamos temprano. Y apenas un 9% de la población duerme la siesta. Dormimos la siesta menos que los alemanes (22%), los italianos (16%) y los ingleses (15%). En este escalafón de dormidores de siestas nos encontramos, como siempre, a la altura de Portugal (8'5%).

El violador de la antorcha

Imagen
Graham Cooper, carnicero jubilado y miembro respetable de su comunidad en Aldington (condado de Kent), participó como relevista en el paso de la antorcha olímpica por su localidad, en julio de 2012. El evento fue retransmitido por televisión. Una espectadora lo reconoció: Cooper había abusado de ella, treinta años atrás. Detenido, interrogado y llevado a la presencia juidicial, el carnicero de Aldington reconoció tres crímenes de los que se le imputan. Se encuentra en libertad provisional, esperando ser sentenciado.

Novelas de siempre, experiencia nueva

Imagen
Alguien dijo alguna vez que los novelistas, sobre todo llegados a cierta edad, siempre escriben la misma novela. No sé qué edad será esa, y me inquieta la alusión de "llegados a cierta edad" porque en el transcurso de todos los años que llevo dedicado a este oficio, la edad siempre fue asunto interesante para los medios, críticos, comentaristas y demás tribus ocultas cerca del río. Cuando se es muy joven, o joven a secas, o joven viejo tirando más a viejo que a joven, la cuestión es "lo autobiográfico". No se salva ni Dios de la pregunta aunque hayas escrito una novela ambientada en la China del Imperio Temprano: "¿Qué hay de autobiográfico en tu libro?".  Como dicen en Ponferrada: un coñazo. Luego, pasado el tiempo y las hojas del calendario, yo no sé porqué, a los preguntones les entra como pudor; deben de considerar que remover lo autobiográfico en un señor de, pongamos, más de cincuenta tacos, no queda bien; o no es interesante. ¿A quién gavinas le i…

De pie sobre las ruinas

Imagen
"No se puede remplazar un orden cuestionado, con los mismos elementos que provienen de su destrucción. La degradación, la falta de identidad, la incultura, no podrán reemplazar el esclavismo organizado del poder dominante, por otra cosa que el esclavismo desorganizado de la anarquía". Juan Pablo Vitali  (Buenos Aires, 1961), acostumbra a decir las cosas tal como las piensa, y pensarlas con mucho detenimiento y audacia. Quienes conocemos sus artículos de prensa, publicados en España, por lo general, en el periódico digital El Manifiesto, sabemos de su actitud comprometida en la defensa de los valores civilizadores de occidente, y su convicción de que América es (debería ser), la culminación de ese proceso histórico: una síntesis (en el sentido hegeliano), de las culturas greco-latina, anglonormanda y criolla lanzadas a un devenir sin ataduras y en busca de su destino inalienable . El nuevo orden, el nuevo sujeto revolucionario, la nueva humanidad, laten en la proyección hist…

Paréntesis

Imagen
Cuando se presentó en sociedad, allá por 2009, la directora de la biblioteca municipal de Carmona estaba encantada: "Me parece que al fin vamos a tener en Andalucía una editorial de novela y narrativa que merezca la pena, de las que publican literatura de verdad...", me comentó. Bueno...

No ha sido la editorial con fondos más pimpolludos ni seguramente su gestión fuese la más productiva, pero puedo asegurar, porque estoy en condiciones de hacerlo, que en Paréntesis he encontrado los títulos más sorprendentes por su novedad y calidad en el último lustro.

Ferrer-Dalmau

Imagen
Cuando hablé con los editores de Áltera sobre la portada de Almirante en Tierra Firme, y les planteé la posibilidad de esta Fragata Española, 1700, de Augusto Ferrer Dalmau, el asunto pasó de puntillas como un deseo maravilloso pero inalcanzable, lo que suele ser común a casi todos los deseos maravillosos. Sin embargo, para algunas cosas soy obcecado. No siempre, no para todo soy constante y mucho menos tenaz. Por el contrario, tiendo a dejar por imposible lo que suele ser simplemente difícil. A lo mejor es porque los años me han enseñado a no derrochar energías e ilusiones en anhelos que en el mejor de los casos, una vez alcanzados, no merecían tanto desgaste.