Entradas

Mostrando entradas de noviembre, 2015

Noviembre, noviembre...

Imagen
Escribí: "No se me pasa noviembre sin hablar de los muertos que antes y muy al principio eran muertos en los libros de historia muertos de siempre en sepulcros de mármol y panteones como moradas eternas de muertos que impresionaban más desde la solemne muerte ornada por la razón de los siglos que cuando fueron vivos, o muertos en la memoria antigua de nuestros mayores colgados en fotografías de pared nimbadas por el etéreo de lo eterno, aquellos muertos de otra época, otra gente y otras vidas sepultadas por el moho del tiempo, sólo recordados por los que pronto irían a hacerles compañía, bien pronto, unos muertos más cercanos, los más ancianos entre los que sí habíamos conocido, aquellos familiares decrépitos casi siempre enfermos que nunca salían de casa y a los que se había otorgado el beneficio piadoso del fallecimiento doméstico, preguntábamos: "¿La tía Enriqueta vive aún?" pues lo cierto era que daba igual si vivía o ya había muerto, la tía Enriqueta, y después de…

Draco, la sombra del emperador

Imagen
Sobre Juliano el Apóstata (Juliano II, emperador de los romanos entre 361 y 363), hay mucha documentación escrita, ensayos académicos, opúsculos divulgativos y, por supuesto, literatura. La figura histórica de un emperador empeñado en retrasar el curso de la historia, derogar el cristianismo como religión oficial del imperio y restaurar el culto a los antiguos dioses ha fascinado a muchos autores y lectores durante décadas. La novela de Goré Vidal, Juliano el Apóstata (1964), estableció un rasero literario muy exigente, aunque, como es lógico, sin agotar el asunto por cuanto el personaje pertenece a la categoría de los "mitos abiertos", siempre sujetos a nuevas interpretaciones, siempre punto de partida para la construcción de nuevas conjeturas y estructuras narrativas en torno a su persona.

Un país imaginario

Imagen
En una reciente entrevista de prensa, Julio Llamazares afirma que España “sigue sin ser un país normal, porque el nacionalismo es un problema del siglo XIX”. Será por tanto que España, como pretensión o conjetura de nación más que como nación en sí misma, es una controversia decimonónica sin resolver. Aunque esta definición riñe de base con el concepto de España (quizás simple anhelo, hermosa impaciencia de país), que traspasaba de ilusión a varias generaciones hace cuatro décadas, cuando entre el pueblo llano y el montañoso, los tirios y los troyanos, se acordó y llevó a la práctica la idea más original, moderna y generosa de nuestra historia: sacar adelante una sociedad en la que todos pudiésemos convivir, donde todos aportaran y no sobrase nadie. Al día de hoy, cabe preguntarse: ¿qué ha pasado?; aquellos sueños de una nación entusiasmada por su futuro de progreso y concordia … ¿Ubi sunt?

1984

Imagen
Orwell no ideó un mundo terrorífico. Ya existía en la Unión Soviética, dirigida con puño de acero por Stalin, y se reproduciría como una pesadilla interminable en los países que cayeron bajo influencia de la URSS después de la Segunda Guerra Mundial. El valor de ‘1984’ es haber penetrado en el fondo, la esencial naturaleza de dominación psicológica sobre la que fundamenta su poder el Gran Hermano. Lo horrendo de ‘1984’ no es el temor constante a la vigilancia y la delación, la represión, las torturas y la evaporación de los disidentes (aun cuando su descreencia del sistema fuese mínima, irrelevante e incluso ingenua). Lo espantoso de ese mundo descrito por Orwell es la claudicación del espíritu, la eutanasia mental que supone adherirse al sistema para librarse de sus horrores. El final de la novela es un puro escalofrío: “… él amaba al Gran Hermano”. Ese es el mal perfecto de todas las dictaduras perfectas: conseguir no sólo aplastar la disidencia sino concitar la complicidad del conj…

Miradas nuevas por agujeros viejos

Imagen
No conocía este libro-libro de relatos-libro de aforismos de José María Pérez Zúñiga. Ni idea de que había engrosado el catálogo de Páginas de Espuma con estas miradas nuevas, hace casi dos años. El título (que no me gusta mucho), cae ahora de molde: agujeros viejos como vieja es nuestra amistad, como viejo nunca agotado siempre moribundo el oficio de mirar. Libro nuevo que ya no es nuevo. Así son las miradas cuando se pierde de vista a la gente que se aprecia y a los autores que se han estimado desde el primer momento. Cierto, pierdo de vista a demasiados amigos, a algunos autores. Mi culpa. Podría excusarme en aquello de "cada uno en su casa", pero es que nuestras casas están lejos que si mantenemos el principio, al final me quedo más solo que Juanita en su jardín (otro día les cuento esa historia). Por otra parte, creo que en las fechas en que se publicó esta colección de prosas, José María andaba radicalmente occidentalizado, allá por centroamérica (Ecuador creo, ¿o era …

Entrevista elaborada por los lectores de Hislibris (3/11/15)

Imagen
Más que orgulloso, me siento conforme y en tablas con la vida gracias a mi trabajo y dedicación como autor de narrativa. El orgullo es un sentimiento demasiado tirano que siempre está de sobra en un novelista. Hay que tener humildad para aprender de los grandes, también para echar una mano a quienes empiezan y denotan buena índole y maneras prometedoras. Sobre mis novelas, algunas me han dado más satisfacciones que otras, pero todas tuvieron su momento y su porqué; de tal manera, en un sentido muy metafórico, estoy orgulloso de todas. O de ninguna, usted ya me entiende.

Seguir leyendo...