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Maldita verdad, de Empar Fernández


Últimamente está muy de moda la palabra emergente y creo que este es, en mi modesta opinión, el calificativo que se ha ganado a pulso la escritora barcelonesa Empar Fernández. Y digo emergente porque así, como quien no quiere la cosa, se va haciendo un hueco entre los grandes autores de la novela negra en nuestro país. Sin ruidos, sin alharacas, sin un márketing apabullante con el que atrapar a los potenciales lectores. Y es que creo que, quien ya ha leído alguna de sus publicaciones, irremediablemente se siente imantado por su narrativa, está deseando que un título suyo llegue a las librerías de nuestro país. Por lo menos, esto es lo que a mi me pasó. Ya me dejó un buen sabor de boca la lectura de La última llamada y volví a sentir las mismas sensaciones con este último título con el que cierra la trilogía dedicada a la culpa. Una trilogía que tiene la gran ventaja con respecto a otras, que las novelas que la conforman se leen de forma independiente, solo les une la temática que tratan.

Maldita verdad es un título contundente. Creo que con él ya se da un primer paso para que nos interesemos por la historia que nos cuenta su autora. El título y la sinopsis, sin duda alguna, invitan a ello. Y el lector, a medida que van avanzando los capítulos y se van conociendo los motivos por el queDaniel llegó a este doloroso final llegará, efectivamente, a la conclusión de que la verdad, en muchas ocasiones, es maldita, es mejor no conocerla o hacer que se conozca en forma de una mentira piadosa, con la que no se termine de destrozar la vida de quien tiene que conocerla.
Maldita verdad es una novela negra creo que escrita a ritmo de thriller. Pero no de un típico thriller en el que hay acción a raudales y apenas tenemos lugar a respiro. No. A Empar Fernández no le hacen falta tantos fuegos artificiales para llamar nuestra atención. Ella tiene su propia técnica, su propias pautas para atraer al lector. Unas pautas que le están dando un resultado magnífico, que espero las mantenga, porque está claro que esa es su seña de identidad. Creo que quien leyó La última llamada podrá confirmarme si digo lo correcto: un principio impactante, un desarrollo clarificador y un final que creo invita a reflexionar.

Y todo ello lo hace a través de unospersonajes diría que reales, porque bien pudieran ser nuestros vecinos, y los hechos que nos va relatando un narrador omnisciente podrían estar ocurriendo desgraciadamente ahora mismo. Sin duda alguna, esta es otra gran baza que sabe jugar Empar Fernández: el dibujarnos el escenario adecuado para conseguir el ambiente idóneo en el que se desarrolla la trama. Y qué mejor para ello que mostrarnos su ciudad natal,Barcelona, pero presentada de una forma precisa, con las descripciones imprescindibles para que no nos desviemos de las escenas que nos encontramos a lo largo de los veintiocho capítulos en los que está estructurada la novela.Y es que lo importante en esta novela es la historia, lo hechos. Incluso los personajes los conocemos poco a poco. Porque creo que esa es la mejor forma de meternos en la historia y así no desviarnos de lo que en ella ocurre. Y vaya que si lo logra. Logra que sepamos finalmente lo que ocurrió, pero también logra que nos preguntemos si realmente merece la pena que su clienta conozca la verdad o la conozca a medias.
No puedo dar mi opinión de La mujer que no bajó del avión para decir si Maldita verdad es la mejor novela de la trilogía. Lo que sí tengo claro, es que quien le dé una oportunidad a esta novela, va a descubrir a una muy buena autora de novela negra ¿o de gris asfalto como ella la definió en alguna entrevista? Para muestra, la que le hicieron en Propera Parada Cultura.

http://www.lahacendera.com/wordpress/maldita-verdad-de-empar-fernandez/


http://unlectorindiscreto.blogspot.com.es/

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